sábado, 24 de febrero de 2018

El día que dejó de nevar en Alaska - Alice Kellen

Alice kellen | 2017|  Ediciones Urano/Titania| 348 páginas 
★  ★       
Un chico con el corazón de hielo.Una chica que huye de sí misma.Dos destinos que se cruzan.Heather cree que solo hay tres cosas que sabe hacer: atraer problemas, salir huyendo y correr. Así es como termina en Alaska, en un pequeño pueblo perdido, trabajando de camarera mientras intenta llevar una vida nueva y tranquila. Su único problema es que uno de los dueños del restaurante parece odiarla y que ella nunca antes ha conocido a nadie que despierte tanto su curiosidad. Nilak es reservado, frío y distante, pero Heather puede ver a través de todas las capas tras las que se esconde y sabe que en ocasiones hay recuerdos que pesan demasiado; como los de sus propios errores, esos que intenta dejar atrás.Pero, a veces, la vida te da una segunda oportunidad.La nieve empieza a derretirse.Y todo encaja.
Tengo tantos sentimientos encontrados con esta historia que escribirla dos meses después de haberla leído me trae un remolino de recuerdos cuando la leí. Sí alguien aún no lo sabe, cualquier libro de Alice Kellen debe estar en mis manos a contra viento y marea. Me he leído cada uno de ellos -excluyendo otra vez tú porque estoy esperando leerlo con una amiga-, y yo no dejo de decir lo mismo, que Alice es asombrosa, que su escritura me envuelve para no dejarme escapar, que mis sonrisas se amplían empezando sus libros siempre y que lloro, lloro a raudales cada vez sus personajes me hacen llorar para romperme el corazón. El día que dejó de nevar en Alaska no es una excepción, como siempre me ha hecho despertar tantas emociones, tantas maneras de amar la historia en cada capitulo transcurrido.

Primero desde lo más pequeño -e importante de igual manera-, la portada. Estoy maravillada con los colores, la ilustración bellísima que cautiva en primera instancia y te hace querer leer la sinopsis para atraparte más. Es sutil, dice poco, pero al mismo tiempo dice mucho, es de esas portadas que te hacen llevarte a armar ideas a causa de la ilustración y del título. Y luego está su pluma… la escritura de Alice es magnifica no solo porque usa palabras armónicas que al escucharlas le provocan un pequeño baile de rima a tu cabeza, sino que, algo asombroso de ella, es la forma en que aquellas palabras específicas, sencillas pero precisas, al juntarlas todas arman una obra de arte. Puedes adentrarte en sus personajes, puedes vivir en la mente de los personajes, puedes imaginarte allí, en Alaska, llegando reciente luego de haber pasado cierta situación riesgosa y conocer personas magnificas como el perro más hermoso llamado Caos, o un hombre ya adulto retraído, alejado de las personas pero que aparenta ser cascarrabias aunque sea un algodón de azúcar por dentro, y claro, a un hombre frío, calculador, silencioso pero con un corazón tan grande que querrás protegerlo indudablemente.

"La culpa es como una sombra que solo tú puedes ver. Siempre está ahí, puede ahogarte. Es envolvente y resulta imposible huir de ella" 
Todas esas sensaciones, la perdida, el amor, la esperanza, el anhelo de querer mejorar, crecer, dejar el pasado atrás para vivir sin dolor son apenas algunos retazos de lo que es el día que dejó de nevar en Alaska. Heather ha llegado luego de huir, necesita tomar un descanso y reparar parte de su vida, así que por un poster y esa similitud o afín que siente por ese pequeño pueblo termina tomando sus cosas para aventurarse. Por otro lado, tenemos a Nilak… con el cual seguramente te quedarás sin aire para querer adorarlo hasta el cansancio. Amo su inexpresividad, que no muestre arrogancia pero que en sus ojos se vea esa frivolidad no por maldad sino por protección, por querer protegerse de sí mismo. Me encanta ser espectadora de todas sus facetas, de todos esos hermosos reflejos que tiene y el modo en que los deja entrever por Heather.

Amo además la relación de los dos; desbordante de energía, chocante como dos imanes cargados de insaciables emociones pero que se atraen de una u otra manera. Es esa atracción, la forma en que ellos dos van uniéndose poco a poco lo que te hará brotar un brillo en tus ojos. Y luego está por supuesto una historia alternativa la cual parece ser sencilla, una historia normal, de la que no se te ocurre cómo unirla al principio, pero luego mil ideas se desatan en tu cabeza y no vez la hora para descubrirlo. Se los juro, coloco mi mano sobre mi corazón para decirles con total seguridad cuanto amarán esta historia paralela a la principal entre Nilak y Heather.     
Nilak tarda casi un minuto en volver a hablar y el silencio que se propaga durante ese tiempo es casi doloroso. -el otro día lo dije en serio: estás perfecta sin maquillaje. -Vacía. -¿Te preocupa encontrarte?-No, no lo entiendes. Lo que me preocupa es no encontrar nada.
Sobre los personajes principales está de sobra decir que han sido especiales, cada uno de ellos. Desde Caos, un hermoso perro al cual le tomarás un cariño tan inmenso hasta una señora mayor que junto a otros personajes le mostrarán a Heather otras posibilidades de ser feliz. También me encantó una nueva cultura en el libro, porque aprendemos no solo de los hermosos y prometedores paisajes que Alice Kellen nos narra, sino que conocemos quienes viven ahí, cómo es un día a día en ese pequeño, frío pero acogedor pueblo. Sin duda, El día que dejó de nevar en Alaska te hará sentir ese dulzón en tu boca, como cada libro de la autora. Sus personajes, los paisajes, el hilo conductor y la hermosa relación entre Heather y Nilak serán factores que le brindan a la novela esa esencia de gusto, placer, deleite… me llevo esa satisfacción de ver o pensar en la historia e imaginarme otra vez adentro, sufriendo y amando, por ello deben de leerla, entregarse completamente para que seguramente la obra se entregue a ustedes al instante.  

¡CALIFICACIÓN!

5/5


1 comentario:

  1. Holaaa
    A mi tambien me gustó mucho. Caos me encantó <3
    Un besito^^

    ResponderEliminar